Lastimar dulcemente tu inocencia de amar,
herirte sutilmente sin poder renunciar.
Logro que se te vuelva vicio este dolor,
dejando con cada palabra un hueco sin sabor.
Penetrando en tu inconciente logro sacar a flote,
esa angustia escurridiza que te quema el pensar.
No busques en mi cartera evidencias de éxito,
no pretendas ser maestra de secuestros de silencios.
Tu piel hoy me huye,
desencadenando temblores,
que comienzan en tu cuello y retumban en tus caderas.
Tu piel hoy me insulta,
pidiendo mas de este cielo que ocultas.
No investigues mi memoria de lujurias,
no busques testigos de historias.
No hay mujeres que me agobien,
como me agobia tu dulzura.
Hace de esto un circo,
en el que quiera verte actuar cada mañana.
Déjate puesto el pijama que mi tarde se hace cama.
Logras así encoger mi conciencia,
dejando bajo el colchón mi inocencia.
Podes buscar placer por venganza
y de este episodio dejar en claro tus principios.
Sácate las culpas y ponte ya la ropa,
desnuda esta tu alma y tu cuerpo esta en penumbra.
Acaríciame nuevamente el pelo,
hazme niña en recuerdos.
Ponte de madre lo que quiero que seas,
y de amante el miedo que prefieras.
Esta amaneciendo, y las horas no pasaron,
tu cuerpo sigue mío y mi mente en tus manos.
Hipnosis sexual y dialogo carnal.
Dentro mío la necesidad y en tu pecho una angustia.
Dejo ciegos tus suspiros al hablarle de mis proyectos.
Suspírame en el oído que de ti ya nada tengo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario