Caramelos agrios son tus besos,
Que sin dudas evito comerlos.
Tus labios marchitos y olvidadizos
Buscan refugio en mi cuello eterno.
Sobran temblores en mis rodillas inseguras,
dejas que teman tu lujuria inmadura.
En pasos disimulados y casi en una danza
Te recuestas sobre la cama actuándome una farsa.
Farsa de insinuaciones que deberías resumir
Este cuerpo pide ayuda y de ti no puedo huir.
Grito alocadamente en mi interior
La alegría de ser quien suponía
Y el miedo se apacigua
Y la percepción se armoniza.
Los colores me encalidecen
La iluminación te hace perfecta a mi frente.
No dejas detalle alguno
Con solo decirme “recuéstate”
No logro verte nítida
Pero eres lo que pareces.
Y así me despojo de dudas
De ropas y envolturas
Así te doy paso a mi cuerpo
Que arde frío en tanto encierro.
Primera en mi de tu manada,
Fiel amante y encubierta enamorada.
Late mi cama y se sonroja mi almohada
Al verme nerviosa en tanta piel entrenada.
Imperceptible tu respiración
Son mis latidos que dan ritmo a esta canción.
Y el miedo vuelve,
Y mis sabanas se tensan,
al verme envuelta porque interrumpió la vergüenza
Vergüenza de ser carnal
O de entregarme a lo natural.
Vergüenza de ser amante,
O de con una mujer fusionarme.
Es sobrenatural tu reacción
Y no escucho mas mi respiración
Solo los pensamientos me resuenan
Y un puñado de hormonas me alteran
Al abrazarme en silencio y calmar mis nervios
Haces nuevo comienzo a este capitulo de miedos.
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