Escribi
tres canciones, una sobre el destino, una para mi amante y otra sobre mi
muerte.
Solo letras
ahogadas de sentidos sin sentir ya emociones.
Una tumba
de cemento tan frágil como el horizonte
Un cielo
apagado, celoso por ser nube.
Un sol
viejo, queriendo ser un poco sombra.
Y una
amante triste por la luz que la transforma.
Una tajante
niebla de palabras
Acaricia
cada plano de mi alba.
Una
fotografía de mi vida
Rota en tus
pupilas enfurecidas
Un adiós
carnívoro de ideas,
Unas ideas
inapetentes de sentido.
A lo lejos,
lentos pasos
La lujuria
ya se ah ido.
Dos amantes
sin testigo,
Un amor sin
sentido.
La carne se
pudre
Cuando el
vivo, no esta vivo.
El amor hoy
nos es carne
Y con el
atardecer
La lujuria
es olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario